

El verano, en otra frecuencia.

Sin humo.
La planta nunca fue el problema. La combustión no hace falta. El aceite deja afuera el humo, la ceniza y el olor para ofrecer una experiencia más discreta, dosificable y sin vueltas.

¿Por qué coco?
El THC necesita grasa para integrarse. La grasa saturada del coco ayuda a disolverlo y distribuirlo de manera uniforme: una fórmula más concentrada, intensa y consistente en cada mililitro.




